EL PODEROSODELEGADO DE LA AGENCIA TRIBUTARIA DE BALEARES, RAÚL BURILLO, ¿TRASLADO FORZOSO O FORZOSÍSIMO?
(Hasta los mismos Jueces de Palma aseguran, que ha sido “cesado” como
Delegado de la Agencia Tributaria de Baleares y expresan su “temor” por la falta de profesionalidad que pueda tener el sustituto, Florentino Pellejero.) Vivir para ver y escuchar.
Cada vez toma más fuerza el hecho de que el Delegado de la Agencia Tributaria de Baleares, Raúl Burillo, ha sido trasladado forzosamente, por haber sido presumiblemente y tal vez entre otras cosas, el confidente de informaciones “privilegiadas y “confidenciales” durante los últimos tiempos, del periódico El Mundo- El Día de Baleares.
Raúl Burillo dijo:“Nunca hablaremos de personas concretas desde la AEAT, porque tienen derecho a la intimidad de sus datos y para la Agencia es una obligación guardar sigilo de los datos personales”.
Sin embargo, frases publicadas en el periódico de Pedro J. Ramírez, tales como…
“Estas operaciones fueron destapadas por El Mundo / El Día de Baleares el pasado mes de enero" "Las pesquisas judiciales, que encuentran su origen en los hallazgos del equipo de inspectores de la Agencia Tributaria que dirige el delegado especial en Baleares Raúl Burillo…",no se corresponden con lo dicho por este señor y son las que al parecer han colmado la paciencia de Zapatero, procediendo éste a ordenar su traslado desde Mallorca (lugar en el que vivía como auténtico Rey) hasta Zaragoza; lugar maravilloso, pero un poco distinto para conseguir el pretendido salto al Gobierno socialista de España.
Determinados medios de comunicación no sólo avalan nuestra noticia, sino que “le acusan de emplear su puesto privilegiado en la Agencia Tributaria, como instrumento de persecución política y personal”.
A colación de esto último, cabría recordar como anécdota, que Raúl Burillo Pacheco, denunció ante un Juzgado de Instrucción de Palma, a un ciudadano de Mallorca, porque éste le dijo “que estaba a las órdenes del PSOE”
Después de archivar el Juez la denuncia, Burillo no descansó ni un solo minuto durante cinco años, hasta que fastidió de pies a cabeza a este ciudadano, al que en un principio para justificar lo injustificable, incluso le “adjudicó” empresas con las que nunca tuvo que ver.
(Pobres “maños”)
(Raúl Burillo entrando en la Jefatura Superior de Policía de
Balearespara presumiblemente informar de algunos contribuyentes)