NOTA DEL INMUNDO.-. A cuantos le conocen, se les hace difícil de creer que Antoni Oliver ( U.M. ), sea culpable…pero sin embargo, conforme pasaba las horas y se iban conociendo mas datos..algunos empezaban a suspirar….
Ya no es por la importancia de este señor en U.M. es sencillamente, porque esta encuadrado en el ala del partido, que por ahora estaba limpia y alardeaba de ello….
¿ Estamos ante el fin de U.M. ¿….¿ puede un partido pequeño aguantar tanta podredumbre?…..
Operación Voltor. Josep Melià y sus apoyos en la nueva dirección no dan crédito a lo ocurrido
El sector ´virgen´ de UM se queda KO
La inesperada detención de Antoni Oliver, adscrito a la corriente crítica del partido, desconcierta y pone en jaque al nuevo presidente
MATEU FERRER. PALMA. UM está que no levanta cabeza. El tenso careo del martes entre dos de los barones –Grimalt y Nadal– constituye para muchos el principio del fin del partido esculpido por Maria Antònia Munar a su imagen y semejanza. Pero lo peor estaba por venir, y ayer la detención de Antoni Oliver dejó completamente noqueado al nuevo presidente, Josep Melià, y a la mayor parte de su dirección. "Esto se hunde", sentenciaba con rostro muy serio uno de los dirigentes. Aunque Oliver era un cargo de segunda línea en UM, su arresto por corrupción constituye un golpe directo al corazón del ´sector crítico´ –ahora llamado ´la liga norte´– del partido, que hasta el momento se autoproclamaba inmaculado de turbios asuntos, y en el que se incardina el director general del Govern arrestado. Los ´vírgenes´ frente a la ´vieja guardia´ de Munar (que poco a poco va desfilando ante los jueces) vieron ayer cómo se desmoronaba su propio mito. Tras conocer su arresto, ninguno de los ´críticos´ –entre los que figuran el conseller Miquel Ferrer, el propio Melià o el secretario general, Joan Monjo– daba crédito a las graves acusaciones que pesan sobre Oliver. "Es imposible, Toni no se ha llevado nada". "De otro no te lo discutiría, pero de Toni, estoy seguro de que es honesto". "¡Pero si se pasea con un coche destartalado porque no tiene dinero para cambiarlo!", le defendían los suyos a media mañana. A medida que fue avanzando el día, alguno de estos afines se mostraba más escéptico. Sin duda, el más afectado era el alcalde de Pollença y fiel amigo del detenido, Joan Cerdà. Profesor al igual que Oliver, fue él quien le convenció para dar el salto a la política local, y según el PSM pollencí, el imputado todavía es su concejal de Cultura en la sombra. Oliver fue director del Instituto de Secundaria de Pollença, es un hombre culto y amante de la literatura, y con un handicap para la política, dicen sus compañeros: no ser simpático ni populista.
De perfil catalanista y culto
Como Cerdà, Antoni Oliver es un activista del nacionalismo catalán, y cuando en esta legislatura fue nombrado director gerente del Inestur, chocó desde el principio con el anterior conseller de Turismo, Xisco Buils, que milita en el ala ´munarista´ de UM. En septiembre de 2008, el conseller de Medio Ambiente, Miquel Àngel Grimalt, desafiaba directamente a Munar al destituir de su departamento –y sin permiso– al número 2 de la ex presidenta, Damià Nicolau, por falta de confianza. Buils y Munar contraatacaron intentando cargarse a Oliver y a otro de los ´críticos´ colocados en la Conselleria, Joan Sastre, pero a Buils le salió el tiro por la culata: terminó él fulminado como conseller de Turismo, y el entonces presidente de UM, Miquel Nadal, se hizo con el cargo. Oliver siguió al frente del Inestur, ahora investigado, hasta el pasado 8 de enero, cuando fue traspasado de Turismo a Medio Ambiente, por afinidad con Grimalt. Ayer más de uno en UM aseguraba que el nuevo titular de Turismo, Miquel Ferrer, se curó en salud con el canje; otros lo desmentían. Los partidarios de Melià se atrincheraron ayer recelosos ante lo que estaba aconteciendo. Hasta bien entrada la tarde, todos exculpaban a Oliver y señalaban a otro alto cargo de UM en la conselleria de Turismo, alineado con Nadal, que "sí tiene trapos sucios y seguro que caerá". Rápidamente se extendió la teoría de la conspiración, atribuyéndolo todo a una vendetta de Nadal. "Miquel es un animal herido, acorralado, y morirá matando", coincidían con matices en la definición dos barones de UM. A juicio de buena parte de la dirección de UM, alguien del entorno del ex conseller de Turismo habría dado el soplo a la Fiscalía Anticorrupción, y Oliver solo sería el cabeza de turco de una trama que se quedaría "en nada". Pero los arrestos fueron sucediéndose vertiginosamente –y no precisamente en otros lares, sino en Pollença–, al mismo ritmo que los rostros de los ´críticos´ se desencajaban. "Toni habrá hecho algo mal", fue la frase que empezó a circular entonces, y los próximos a Melià le aconsejaron tomar medidas drásticas, si no quería empezar perdiendo credibilidad. "La confabulación de Nadal no tiene ningún sentido; si enganchan a Oliver, terminarán enganchándole a él detrás, que era el conseller", aseveraba un peso pesado de UM. Melià comunicó al presidente Antich que tenía vía libre para destituir al alto cargo detenido, ante la resignación de sus compañeros: "Al fin y al cabo, aunque lo suelten mañana –por hoy– Toni ya es un cadáver político". Oliver se postulaba como sucesor de Cerdà en la alcaldía pollencina. Entrada la noche, las sospechas sobre una maniobra vengativa de Nadal fueron perdiendo fuerza en UM –"hace meses que los fiscales estaban investigando"–, y por contra fue consolidándose la idea de que el ex conseller podría verse finalmente salpicado por la investigación, "y puede que algunos más del partido", apuntaban barones. A la espera de conocer los delitos y las acusaciones concretas, la incertidumbre se ciñe sobre Melià y compañía. El director general que ha pasado esta noche en el calabozo es autor, entre otras, de los libros El silenci del mariner y Al-Rhazes, el metge de la talaia –ambas galardonadas, por cierto–, que versan sobre aventuras de corsarios en el Mediterráneo. Sin duda, la realidad de UM supera en estos momentos a cualquier ficción, si bien, como en toda novela que se geste, el final es aún incierto.