UN CONSEJO AL HISTRIONICO Y ARROGANTE GUILLEM GINARD
NOTA DEL INMUNDO.- El consejo no es nuestro, no somos nadie para dárselo y de sobras es sabido, que este “ señor “ no es santo de nuestra devoción…por eso publicamos el que le da Llorenç Riera en el Diario de Mallorca y con el que coincidimos desde la A hasta la Z….
A Guillem Ginard lo esta matando su propia arrogancia…y los palmeros que le ríen las gracias….
Lletra Menuda. El pasaporte
LLORENÇ RIERA Minucias de la política y de la falta de cintura negociadora. También casualidad y espectáculo hueco. El mismo día en que el Fiscal pide la retirada del pasaporte a su principal mentor, Miquel Nadal, PP y Campos pel Canvi se ponen de acuerdo para sellar el visado que, por lo menos en lo político, otorga idéntica suerte a Guillem Ginard y le obliga a desalojar la alcaldía de Campos. El victimismo y la arrogancia son pésimos compañeros de viaje. Ginard no lo cree. La prueba está en que sigue vistiendo tales defectos en el momento de la despedida sin la elegancia de reparar en el descosido y el engreimiento que le han provocado mentores y asesores. Los cursos acelerados siempre dejan algunas asignaturas pendientes. Todo ha sido un despropósito. La destitución de los ediles del Bloc se hubiera aproximado a la justificación si Ginard hubiera abandonado la alcaldía en el mismo paquete, porque en definitiva se embarcó en la misma aventura. Quiso pasar de grumete a capitán por la vía rápida y ahora se ve obligado a abandonar un timón que al fin de cuentas no podía sostener, porque el mar de la política ha sido demasiado grade para él. De la tormenta en el vaso de agua de los intereses encontrados en Campos emerge ahora un pacto contra natura entre el PP y Campos pel Canvi del que queda mucho por concretar y que tendrá más dificultades de engrase –ya es decir– que su predecesor roto por ataque directo al núcleo fundacional. Campos sigue siendo campo experimental de la política autonómica. Ha practicado el exhibicionismo y ha interferido tanto en la estructura de un pacto interinsular con demasiados problemas propios, que ahora su consistencia política sucumbe víctima de tales excesos. Seguirá igual mientras no acote identidades y asiente valores exclusivos o deje de mirar al vecino que la envidia insana deforma como bonito y rico. ¿Tendrá repercusión el vuelco del puzle campaner en la política autonómica? Asegurán que no pero, tal como están las cosas y visto el talante de algunos de sus protagonistas no conviene poner la mano en el fuego. Quien sabe si todo acabará en pasaporte general por inoperatividad.